Hoy he leído algo sorprendente y verdadero aquí.
La creación de un proyecto de ley a punto de aprobación que convertiría Islandia en un paraíso mediático, donde se premiaría la Libertad de Expresión y la transparencia, provocando que nada ni nadie pudiera quedar encubierto por esas cortinas de humo que generan los actuales medios de comunicación.
Citando literalmente de El País, e incluido en el post al que hago referencia:
